Las pérgolas para tu jardín, terraza o comercio reducen el impacto de la radiación solar, lo que se traduce en una mayor protección y salud para nuestra piel, durante los meses más calurosos del año. Protege los muros del sobrecalentamiento y del aumento de temperatura en el interior, de modo que podremos descansar del intenso calor sin exponernos a quemaduras o insolaciones.
También pueden ser muy útiles si estás pensando en cultivar plantas en tu jardín, porque te permita controlar su crecimiento y su mantenimiento, además de controlar las posibles plagas, que sería más difícil de detectar si naciesen desde el suelo.
La pérgola crea un espacio de ocio y en el que poder compartir comidas o cenas en la terraza, evitando el impacto directo del sol o bien un lugar en el que encontrar el mejor cobijo durante las lluvias veraniegas. También protegen al mobiliario externo que tengas en tu jardín o terraza, ya que si lo dejas debajo de la pérgola no absorberá tanta humedad, condensación o no se deteriorará tan rápido por la radiación solar.
La pérgola también te ofrece una mayor seguridad y privacidad, ya que es un lugar más recogido y menos abierto o expuesto a miradas ajenas. Puedes recubrirlo con plantas trepadoras y follaje para hacer que sea aún más tapado.










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